El monte vuelve a ser verde

 

El municipio de San Mateo de Gállego forma parte del proyecto medioambiental 'Desiertos verdes', gracias al que se está reforestando parte del bosque de esta localidad de forma artificial mediante la utilización de las llamadas waterbox, unas cajas hidrológicas que favorecen la germinación, enraizamiento y crecimiento natural de las especies que se plantan. 

El pasado 4 de marzo tuvo lugar en la localidad la sexta de las reuniones de todos los miembros que forman parte de esta iniciativa. Así, hasta San Mateo se desplazaron miembros de las diputaciones de León, Valladolid, Ayuntamiento de Riofrío y Aqu apro Holanda, concretamente, el inventor de las cajas, el Holandés Pieter Hoff, entre otros. Junto a ellos estuvo la alcaldesa sanmateana, Teresa Solanas.Tras las presentaciones y charlas en las que se dio a conocer cómo está funcionando esta iniciativa en los diferentes lugares en los que se está llevando a cabo, se procedió a la visita del lugar del monte de San Mateo en el que hace unos meses se plantaron las 500 unidades de waterbox, situadas en unas dos hectáreas del paraje de Las Sardas, localizado cerca de la ermita de Santa Engracia de la localidad, un espacio en el que hay una climatología adversa, con poca precipitación y mucho viento, algo esencial para desarrollar este proyecto, que tiene mayor eficacia en condiciones extremas. De hecho, se ha probado en el desierto del Sahara, con una eficacia de más del 90%.

Si bien, en cada zona se aplica de diferente manera. Concretamente, en el caso sanmateano se han plantado diferentes especies de sabina, pino, arce, olmo, lentisco, almez y coscojar, con el objetivo de ver cuáles se adaptan mejor al terreno y poder utilizarlas en una campaña futura.

En todos los casos el proceso es sencillo. Primero, se realiza un agujero en el suelo del mismo diámetro del que tiene la caja. En el centro de dicho agujero se hace otra incisión, para depositar la planta o la semilla. Posteriormente se coloca la caja, que es circular, dejando la parte superior sin cubrir de tierra y orientándola hacia el norte, para que la luz incida sobre ella durante todo el día. La misma está hecha de plástico reciclado, tanto su estructura exterior como interior, formada por diferentes compartimentos. El superior (la tapa) tiene que dejarse sin cubrir de tierra, para luego llenarla de agua --en cada una caben 20 litros-- por una abertura que posee, y ya está lista.

El sistema permite que este volumen de agua se administre progresivamente, a razón de 50 centímetros cúbicos por día, de manera que permite el desarrollo radicular de la planta de manera excepcional, por tener un flujo constante de líquido. Con esta caja se puede cuidarla hasta un año, que es cuando se retira y se reutiliza en otro lado, dado que las cajas tienen una vida de diez años. Cada una de ellas tiene un coste de unos 8,5 euros. Son como un sistema de riego por goteo, pero mucho más barato, además de seguir un proceso natural, dado que solo se llenan de agua una vez, posteriormente, su diseño permite recoger el agua de lluvia y administrarla en su totalidad, ya que ni una gota se evapora, al permitir también su condensación y retorno al depósito. De este modo la planta siempre tiene su dosis. El programa 'Desiertos verdes', que en San Mateo "está dando excelentes resultados", reconoce la alcaldesa sanmateana, Teresa Solanas, fue aprobado por la Unión Europea y está dotado con 1,1 millones de euros.