Reportaje de la reforestación en la estación de esquí de San Isidro

En muchas estaciones de esquí no es necesario pensar en reforestar, ya que tienen una importante masa boscosa que ayuda de forma natural a que permanezca la nieve además de todos los beneficios que la presencia de árboles nos da. Pero en muchas estaciones de esquí por su orografía o por culpa del ser humano, los árboles son escasos o directamente inexistentes.

Un claro ejemplo de una estación de esquí con este problema es la estación de esquí de San Isidro, que en verano parece más una cantera que una zona de montaña “natural” de la cordillera cantábrica.
Hace un año nos enterábamos de la siguiente noticia.

Creo que todos acogimos la noticia con un grado escaso de optimismo, ya que normalmente las reforestaciones se hacen con árboles muy pequeños, en invierno se esquiaría por encima de esos árboles, y además en verano con el calor que hace si hay escasez de precipitaciones (como este año) difícilmente podría sobrevivir alguno.

El año pasado durante la temporada se podían ver una especie de tiestos colocados por la ladera de la montaña y en algún caso se podía apreciar algún pequeño árbol entre la nieve. Cuando se fue la nieve se podía ver toda la ladera de la montaña punteada por los movimientos de tierra donde se colocaron los tiestos.

El sistema utilizado para la reforestación es el llamado Waterbox. Este sistema intenta incrementar el porcentaje de arraigo de las plantas que se introducen en forestaciones. Su objetivo principal es aumentar la disponibilidad de agua de forma más o menos permanente sobre el árbol que ha sido plantado.

El dispositivo consiste en un cuerpo circular que alberga unos 15 litros de agua, con una tapa en forma cónica invertida, de manera que toda el agua de escorrentía que acapara la tapa, de unos 50 cm de diámetro escurre sobre el interior del habitáculo. Para los casos de precipitaciones extraordinarias, el dispositivo cuenta con una válvula de llenado, que expulsa el agua alrededor del mismo. La conexión del depósito de agua con el sustrato se realiza por medio de un trozo de cuerda textil o cartón para que las raíces absorban por capilaridad el agua necesaria para su crecimiento. De forma lenta y paulatina el agua acumulada en el habitáculo pasará al sustrato en el que previamente se han plantado las plántulas.

El material en el que está fabricado es PVC y está diseñado para albergar dos árboles creciendo al mismo tiempo, separados por 20cms uno de otro. Una vez que el árbol se establezca y las raíces cojan fuerza pueden retirarse y reutilizarse en otra repoblación.
Ayer estuvimos mi pareja y yo pasando el día por San Isidro y nos sorprendió muy gratamente ya que la mayoría de los árboles están verdes, creciendo y ya van cogiendo un tamaño importante. Los árboles utilizados han sido especies autóctonas como roble, pino, acebo o abedul.

Nos fijamos en el interior del habitáculo y la tierra está húmeda. A pesar del verano tan caluroso que estamos teniendo, el depósito de agua estaba más de mediado, por lo que se ve que funciona muy bien la recogida de agua de lluvia. Además el tamaño de los árboles engaña mucho porque hay unos 20-30 cm de árbol dentro del dispositivo, por lo que tienen un tamaño mayor del que parece.

Este verano han plantado muchos árboles nuevos en tiestos amarillos. De hecho se observa que los árboles que ya pasaron el invierno recogiendo agua están mucho más verdes y fuertes que los que se plantaron este verano, que con estas temperaturas tienen las hojas amarillas o las han perdido casi todas.

Sin duda alguna fue lo mejor de nuestra visita a San Isidro, ya que al ritmo al que están creciendo los árboles, en unos años serán visibles y los beneficios serán muchos para la zona.
 

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