EL MUNDO: San Isidro reforesta sus laderas con incubadores para árboles

Se plantaron con apenas 20 centímetros y ahora, con la retirada de las nieves, los primeros tallos verdes asoman en plena montaña. Es la historia de los 400 árboles que se plantaron el pasado octubre en plena estación invernal de San Isidro.

El objetivo de la Diputación de León, reforestar las áreas más deterioradas del puerto, embellecer su paisaje con especies autóctonas y lograr que las pistas de la estación de esquí estén protegidas por masas boscosas que impedirán, entre otras cosas, que el viento disperse la nieve y la aleje de las zonas esquiables.

Pinos silvestres, pinos negros, abedules, serbal de cazadores, enebros rojos, sabinas... El horizonte de San Isidro se dibujará lleno de arboledas y matorrales con el paso de los años y siempre que los ejemplares ya plantados y los cientos que quedan por plantar lleguen a término y superen el reto más difícil, sobrevivir sus dos primeros inviernos. Todo ello respetando las pistas y teniendo en cuenta las posibles ampliaciones futuras de la estación.

La técnica empleada para conseguir que estas especies arraiguen en condiciones extremas de alta montaña ya se anunció en 2010. Se trata de un sistema conocido como ‘Waterboxx’ que funciona como una auténtica ‘incubadora de árboles’. Es una caja de plástico reciclado que, imitando a la naturaleza, recoge el agua de lluvia y la condensación del aire para nutrir en su primer año de vida a una planta que busca crecer en una tierra hostil.

El invento, de origen holandés, está en periodo de pruebas en varios puntos del planeta y cada vez son más las administraciones públicas que emplean este sistema para reforestar parajes en condiciones adversas (escombreras, zonas desérticas, alta montaña...).

En 2010, la Unión Europea dio luz verde al proyecto a través del programa LIFE+, que desarrolla actividades de carácter medioambiental. El resultado es que Europa financia el 50% de los 2 millones de euros que se necesitarán para plantar más de medio centenar de hectáreas en cinco provincias (León, Valladolid, Zaragoza, Zamora y Barcelona).

En el caso de León, la inversión rondará los 100.000 euros y en el proyecto están involucrados, además de la Diputación, la empresa holandesa Transfer Ibérica (presenta el proyecto en Europa), la también holandesa Aquapro (diseñadores del sistema), Silma (un vivero belga) y técnicos de la Universidad de Valladolid, que harán el seguimiento de los ejemplares.

De momento, los resultados son esperanzadores. Se instalaron el pasado octubre 400 ‘waterboxx’ en 3 hectáreas de la zona de Salencias y prácticamente todos los árboles han sobrevivido el invierno.

Los técnicos de la Diputación lo han comprobado este mayo y reconocen que el resultado es "satisfactorio". La vista está puesta en el reto final que será dar vida a zonas boscosas hasta alcanzar 5.000 ejemplares.
 

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